Piel

En mayor o menor medida, los cambios de estación suelen afectarnos a todos, personalmente sufro especialmente la llegada del Otoño por la disminución de horas solares y porque en esta zona de Murcia los cambios de temperatura suelen ser bastante bruscos, esto tiene como consecuencia una bajada de defensas generalizada, además de la conocida astenia otoñal (cuyos principales síntomas son falta de energía, desmotivación, incluso en algunas personas especialmente sensibles, tristeza o depresión). Pero no queda ahí la cosa, también es posible que notemos una mayor caída del cabello, piel más seca, incluso eccemas o dermatitis. 
¿Y que tiene que ver esto con nuestros Gaticos y Perretes? pues bastante, ya que al igual que nosotros, ellos también suelen sufrir algunos de estos síntomas.

En #LaCasadeMau hace ya algunas semanas que tanto yo misma como algunos de nuestros peludetes, comenzamos a sufrir sus efectos en nuestra propia piel. Y ¡¡nunca mejor dicho!!

Además de la consiguiente muda de pelo, el primero en notar la llegada de la nueva estación fue nuestro Mau. Desde siempre ha sido propenso ha padecer acné felino, aunque todos los cuencos que utilizamos son de acero inoxidable para evitar en la medida de lo posible su aparición, cada cierto tiempo suelen aparecerle algunos de estos puntitos negros en la barbilla, nada grave, ya que siempre habían desaparecido extremando un poco más la higiene de la zona. 
Al menos hasta ahora... ya que por primera vez en diez años, hemos tenido que enfrentarnos a un brote en toda regla que no sólo afectó a su barbilla, en apenas unos días llegó ha extenderse por parte de su mejilla llegando incluso hasta el oído.


Pipetas, lavados, desinfectantes y alguna crema después, al fin parece que hemos logrado controlar los dichosos puntitos y nuestro precioso Mau comienza ha recuperar su aspecto habitual.

Pero no sólo Mau ha tenido problemas en su piel durante las últimas semanas, también Akira y Sweeny habituales en esto de padecer problemas dermatológicos, han visto activadas sus respectivas alergias, para Akira en forma de eccemas en barriga y rabo, mientras Sweeny vuelve ha sufrir comezón en su piel, llevándole al lamido excesivo que le ocasiona perdida de pelo y algunas heriditas fruto de la fricción.

Por si todo esto no fuera suficiente, el sábado tuvimos que salir corriendo con Paris al veterinario por un absceso bastante serio.
El pobre estaba acostado en lo alto del rascador y me extrañó que no viniera a saludarme como cada mañana, así que me acerqué a acariciarle, todo normal hasta que al acercarme a la base del rabo hizo un gesto de dolor. Al intentar ver el motivo de esa reacción Paris saltó del rascador y... bueno, mejor os ahorro detalles desagradables, digamos que entonces me percaté de la existencia del dichoso absceso por efecto de la gravedad.
Ante la gravedad de la situación y temiendo una infección más seria, tocó salir de urgencias al veterinario, pasar por una pequeña cirugía para limpiarle bien la zona y ponerle un drenaje, que debíamos quitarle hoy, pero ayer el señorito decidió que ya se encontraba bien, que el chisme ese le molestaba y que de esperar nada, así que el mismo se lo quitó. Por suerte no se hizo ningún estropicio y parece estar curando bien, en unos días le quitaran las grapas y espero quede como nuevo; al menos de ánimo ya ha vuelto a la normalidad, aunque yo no puedo evitar sentirme fatal cuando pasan estas cosas por no haberme dado cuenta antes :-(

 Paris camino al veterinario
Drenaje
Estado de la sutura cuando el señorito decidió quitarse el drenaje 

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