Sweeny, el gatito de la triste mirada.
En su caso, no es reflejo de su alma, porque es un gatazo bueno, cariñoso, también un poco loco y rebelde cuando toca tomar medicaciones. 😹
Hoy, hace diez años que este osito amoroso llegó a casa; un grandullón de aproximadamente 5 años, que moría por una caricia, en un estado de abandono que partía el alma, solo deciros que ninguno de los gatos que he tenido en mis colonias, tanto anteriores como en la actual, estaban como él, (bueno, solamente Odín 😅).
Por muchos años más, mi dulce melocotón. 🧡
Comentarios
Publicar un comentario