Un día caluroso, un paseo por el monte con los perros a última hora de la tarde, cuando escuchamos acercarse unos gritos desesperados.
Era tan pequeño, que no lo vimos hasta tenerlo prácticamente encima, un pobre bebé que a saber el tiempo que llevaba allí, esperando ayuda junto al cuerpecito de su hermanito. 😿
Llegaste siendo un superviviente y hoy, 17 años después, sigues comiéndote la vida.
Los últimos años la salud te ha dado malas cartas, he perdido la cuenta de las veces que he creído acercarse el final, pero aquí sigues, luchando, ganando cada batalla.
La edad pesa, pero sigues tan fuerte, dulce, y divertido como siempre. Más guapo que nunca, cuidando de todos tus hermanitos, mi pequeño Chispi. ❤️
Aún nos queda mucho por compartir.
Felicidades, chichito. 🎉🎉
Comentarios
Publicar un comentario