El susto de Odín

Odín, se ha propuesto acabar conmigo de un disgusto. 🥺
Para empezar, estuvo unos días comiendo menos, lógicamente me preocupé, pero con el calor todos tienen menos apetito, así que lo achacaba a los 40°que sufrimos toda la semana. 
Hasta que apareció con el ojito prácticamente pegado y la naricita un poco sucia, parece que el pobre tuvo una bajada de defensas por el calor y el herpesvirus, siempre al acecho, aprovechó la ocasión.
El pasado martes, tras cinco días de tratamiento, volvía a estar como nuevo y así de guapo. ❤️
Al día siguiente, un par de horas después de ponerles el desayuno, una vecina nos llamó porque estaba tirado en su porche sin moverse y goteando sangre. Lo recogimos, con toda la cara arañada, agotado, rebozado en tierra. 
Enseguida temí por el estado de su único ojito, pero por suerte, las heridas, aunque profundas no lesionaron la córnea. 
Le dejé en casa, en un jaulón, para mantener las heridas limpias, haciéndole curas 4 veces al día y así de bien está de nuevo. Le he repetido mil veces que tenga mucho cuidado y no se meta en peleas, espero que haga caso. 💚
Ojalá tuviera espacio en casa, porque este gato me tiene en un sinvivir, pero ahora mismo es imposible, la única opción es el jaulón de recuperación y el pobre maullaba desesperado por salir. Mientras llega el día, seguimos cuidando de Odín y todos sus compis de la colonia, para que tengan la mejor vida posible. 

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