Siempre tuve la "espinita" de que estuviera en la colonia, ya que a su hermano y su madre tuve que llevarles a casa por problemas de salud. Aunque Lancelot, parecía feliz en la colonia especialmente junto a Cheeto, su gran compañero de juegos.
Pero el verano pasado empezó a perder peso y no era la típica pérdida de cuando llega el calor, adelgazó mucho y poco después las muestras de dolor eran cada vez más frecuentes.
Al igual que el resto de su familia, tenía enfermedad periodontal severa y necesitaba una exodoncia completa. Lo pasó un poco mal durante la recuperación, además se le complicó con un resfriado debido al estrés de la cirugía, así que tuvo que quedarse más tiempo del esperado.
Para sorpresa de nadie, no fui capaz de retornarlo a la colonia después de recuperarse. Es un gato tan bueno... Enseguida se adaptó a estar en casa y pudo reencontrarse de nuevo con su familia.
Feliz primer aniversario y que sean muchos años más, mi precioso Lancelot. ❤️
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