Los comienzos, no siempre son buenos.
Sandy, pertenece a la última camada que nació en la colonia.
Creció bajo la atenta mirada de su madre, feliz con la única vida que conocía, en la que un saco de tierra era la mejor de las camas; hasta que enfermó, por suerte, pudimos cogerla cuando apenas llevaba un par de días malita, además de las vías respiratorias, tuvo una infección tremenda en uno de sus ojitos, costó semanas de tratamiento recuperarlo.
Meses después, un nuevo contratiempo, un hilo de sutura defectuoso hizo que se infectaran los puntos al castrarla, (también los de sus dos hermanitas), de nuevo, semanas de curas y pomadas, que superó como una campeona.
Hoy, es una hermosa gatita, de increíbles ojos azules y con las patitas más adorables del mundo.
Sandy, es una luchadora, pero también una de las gatas más buenas y tranquilas del mundo, adora acurrucarse bajo las mantas ¡incluso con más de 30°! Espiar a los pajaritos desde la ventana y disfrutar de la compañía de su hermana.
Feliz segundo aniversario, Sandy 🎉❤️
Comentarios
Publicar un comentario